Primeros 5 ejercicios que me vienen al leerte a ti y a tus lectores, poniendo en práctica lo que dice Jesús. 1) Escuchar las suites para chelo de Bach si es posible por Pau Casals. Sentir. Estar. 2) Ir a primera hora a la Sala Hipostala del Parque Güell. Sentir. Estar. 3) Ir a tu cafe preferido, lápiz y papel y escribir el nombre de una persona de tu vida por cada año de vida que te protegió empezando por cuando tenias 1 año y luego una lista de personas a las que tu hiciste senit protegidas empezando desde el 2026. Sentir Estar. 4) si le vas cogiendo el gusto, explora la paternidad desde el primer instante a hoy. Sentir. Estar. 5) sentado con una copa en algun lugar tranquilo, elege a alguien querido que ya no esté y explora si se hace presente y de que manera. Sentir. Estar.
El cerebro humano es un genio cuando se trata de autoengañarse. Es obvio que, evolutivamente, no estamos diseñados para la verdad sino para la supervivencia, lo cual incluye necesariamente también la tranquilidad mental que proporciona el concepto de "sentido". La religión cumple perfectamente con eso.
Yo también he echado siempre de menos tener la herramienta de la fe, me identifico mucho contigo. La fé es un don, no un derecho, he escuchado alguna vez, y creo que en gran parte es cierto. Por si te sirve de ayuda, en los últimos años, he profundizado bastante en las filosofías orientales y hay un libro que me ha aportado mucho justo en lo que a fé se refiere. Hablo del libro libro "Faith" de Sharon Salzberg, en el que aborda la concepción de la fé desde la perspectiva budista. He leído este libro tres veces, y para mí la fé ha pasado de ser algo dogmático que hay que tener a priori y creer por que sí, a ser algo que tanto mi intelecto como mi espíritu pueden abrazar ... y me encanta tener esta nueva herramienta en mi toolbox :-)
Por casualidad, acabo de escuchar esto, que te podría interesar:
Waking Up Your Spiritual Brain: Part 1
Hidden Brain
Food, safety, and strong relationships are essential to our survival. Psychologist Lisa Miller says our brains also crave something else: transcendence. She suggests that spirituality is a universal human capacity, and that feeling connected to something larger than ourselves may be essential to a fulfilling life.
Me gusta tu confesión Juan, y sobre todo la honestidad de la envidia — eso ya dice mucho de ti.
Pero permíteme compartir algo con cariño: creo que envidias algo que has definido mal. La fe no es una lotería que a unos les toca y a otros no. Fíjate en tus amigos: no la "encontraron" — la enfermedad les obligó a parar, y al parar volvieron a percibir. Eso fue todo.
La fe no va de ver a Dios. Va de saber estar. Atención, presencia. Y eso no se recibe: se practica. Lo que ellos consiguieron por las malas, tú lo tienes disponible cada mañana, gratis: parar, mirar, estar.
Así que no envidies. Nadie te ha negado nada. La tienes ahí, sin abrir. Y me consta que tú sabes mirar cuando quieres.
Hola Jesús! No estoy demasiado seguro de que eso que dices sea la realidad. te basas en que todos tenemos ese sustrato de fe (llámalo como quieras) y simplemente estamos desconectados de ello. Yo no creo que sea así. Mi experiencia es que por más que unos queramos no logramos esa 'conexión' y que otros la tienen de manera natural. Yo, en cualquier caso, parto de la intelectualización de que no hay más allá, ni trascendencia, ni nada a lo que conectarse... No sé si lo explico bien
Primeros 5 ejercicios que me vienen al leerte a ti y a tus lectores, poniendo en práctica lo que dice Jesús. 1) Escuchar las suites para chelo de Bach si es posible por Pau Casals. Sentir. Estar. 2) Ir a primera hora a la Sala Hipostala del Parque Güell. Sentir. Estar. 3) Ir a tu cafe preferido, lápiz y papel y escribir el nombre de una persona de tu vida por cada año de vida que te protegió empezando por cuando tenias 1 año y luego una lista de personas a las que tu hiciste senit protegidas empezando desde el 2026. Sentir Estar. 4) si le vas cogiendo el gusto, explora la paternidad desde el primer instante a hoy. Sentir. Estar. 5) sentado con una copa en algun lugar tranquilo, elege a alguien querido que ya no esté y explora si se hace presente y de que manera. Sentir. Estar.
El cerebro humano es un genio cuando se trata de autoengañarse. Es obvio que, evolutivamente, no estamos diseñados para la verdad sino para la supervivencia, lo cual incluye necesariamente también la tranquilidad mental que proporciona el concepto de "sentido". La religión cumple perfectamente con eso.
Yo también he echado siempre de menos tener la herramienta de la fe, me identifico mucho contigo. La fé es un don, no un derecho, he escuchado alguna vez, y creo que en gran parte es cierto. Por si te sirve de ayuda, en los últimos años, he profundizado bastante en las filosofías orientales y hay un libro que me ha aportado mucho justo en lo que a fé se refiere. Hablo del libro libro "Faith" de Sharon Salzberg, en el que aborda la concepción de la fé desde la perspectiva budista. He leído este libro tres veces, y para mí la fé ha pasado de ser algo dogmático que hay que tener a priori y creer por que sí, a ser algo que tanto mi intelecto como mi espíritu pueden abrazar ... y me encanta tener esta nueva herramienta en mi toolbox :-)
Pues lo leeré sin falta, lo necesito
Por casualidad, acabo de escuchar esto, que te podría interesar:
Waking Up Your Spiritual Brain: Part 1
Hidden Brain
Food, safety, and strong relationships are essential to our survival. Psychologist Lisa Miller says our brains also crave something else: transcendence. She suggests that spirituality is a universal human capacity, and that feeling connected to something larger than ourselves may be essential to a fulfilling life.
Listen on Apple Podcasts: https://podcasts.apple.com/es/podcast/hidden-brain/id1028908750?l=en-GB&i=1000774750257
Me gusta tu confesión Juan, y sobre todo la honestidad de la envidia — eso ya dice mucho de ti.
Pero permíteme compartir algo con cariño: creo que envidias algo que has definido mal. La fe no es una lotería que a unos les toca y a otros no. Fíjate en tus amigos: no la "encontraron" — la enfermedad les obligó a parar, y al parar volvieron a percibir. Eso fue todo.
La fe no va de ver a Dios. Va de saber estar. Atención, presencia. Y eso no se recibe: se practica. Lo que ellos consiguieron por las malas, tú lo tienes disponible cada mañana, gratis: parar, mirar, estar.
Así que no envidies. Nadie te ha negado nada. La tienes ahí, sin abrir. Y me consta que tú sabes mirar cuando quieres.
Hola Jesús! No estoy demasiado seguro de que eso que dices sea la realidad. te basas en que todos tenemos ese sustrato de fe (llámalo como quieras) y simplemente estamos desconectados de ello. Yo no creo que sea así. Mi experiencia es que por más que unos queramos no logramos esa 'conexión' y que otros la tienen de manera natural. Yo, en cualquier caso, parto de la intelectualización de que no hay más allá, ni trascendencia, ni nada a lo que conectarse... No sé si lo explico bien
Te explicas muy bien, Juan. Y creo que no chocamos tanto como parece. Un abrazo grande.
Eres un filósofo, pero tienes que elegir entre Pascal, mas materialista ó Descartes, mas ambiguo (quizás menos ambicioso).
Que no tienes fe? Tienes la inmensa fe de avanzar incluso cuando no cees que haya un plan preconcebido.